lunes, 23 de mayo de 2016
Textos leídos
Universidad
Mientras yo hablaba con Pons, Ena me saludó con la mano. Luego vino a buscarme atravesando los grupos bulliciosos que esperaban en el patio de Letras la hora de la clase.
Calle de Aribau,
Enfilamos la calle de Aribau, donde vivían mis parientes, con sus plátanos llenos aquel octubre de espeso verdor y su silencio vívido de la respiración de mil almas detrás de los balcones apagados.
Vía Layetana
Me detuve en medio de la Vía Layetana y miré hacia el alto edificio en cuyo último piso vivía mi amiga… (…) La Vía Layetana, tan ancha, grande y nueva, cruzaba el corazón del barrio viejo.
Calle Muntaner
El aire de fuera resultaba ardoroso. Me quedé sin saber qué hacer con la larga calle Muntaner bajando en declive delante de mí.
Catedral
Al llegar al ábside de la Catedral me fijé en el baile de luces que hacían los faroles contra sus mil rincones, volviéndolos románticos y tenebrosos. La Vía Layetana, tan ancha, grande y nueva, cruzaba el corazón del barrio viejo. Entonces supe lo que deseaba: quería ver la Catedral.
Mientras yo hablaba con Pons, Ena me saludó con la mano. Luego vino a buscarme atravesando los grupos bulliciosos que esperaban en el patio de Letras la hora de la clase.
Calle de Aribau,
Enfilamos la calle de Aribau, donde vivían mis parientes, con sus plátanos llenos aquel octubre de espeso verdor y su silencio vívido de la respiración de mil almas detrás de los balcones apagados.
Vía Layetana
Me detuve en medio de la Vía Layetana y miré hacia el alto edificio en cuyo último piso vivía mi amiga… (…) La Vía Layetana, tan ancha, grande y nueva, cruzaba el corazón del barrio viejo.
Calle Muntaner
El aire de fuera resultaba ardoroso. Me quedé sin saber qué hacer con la larga calle Muntaner bajando en declive delante de mí.
Al llegar al ábside de la Catedral me fijé en el baile de luces que hacían los faroles contra sus mil rincones, volviéndolos románticos y tenebrosos. La Vía Layetana, tan ancha, grande y nueva, cruzaba el corazón del barrio viejo. Entonces supe lo que deseaba: quería ver la Catedral.
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